martes, 1 de noviembre de 2016

DIY: Redecorando mi entradita (parte 1)

¿A vosotros no os pasa que de repente se os crea la necesidad imperante de reformar vuestra casa?
A mi si…., y claro, cuando me pasa, no tengo espera, y hasta que no lo consigo no paro.

En este caso quería reformar la entradita de casa, y me ha costado  bastante debido a que no encontraba nada que me gustara al precio que estaba dispuesta a invertir, que era lo más mínimo de lo mínimo.

Una noche al volver a casa después de haber hecho de mamataxi, junto a los contenedores de basura había un PALÉ.  En ese momento se desató la bestia que hay en mi, y  la lavadora que tengo dentro de la cabeza empezó a centrifugar a toda velocidad.
El sábado me puse manos a la obra martillo en mano con la ayuda de mi marido, para convertir ese palé en un INCREIBLE PERCHERO.



La idea era conseguir una pieza de 70 x 40 cm aproximadamente, por lo que tuve que desechar una de las partes del palé, y el modo fue a martillazos, ya que no se puede cortar porque van unidos con unos clavos enormes.  Tuve que tener cuidado de no romper la parte que me interesaba conservar.
Una vez separado, tomé las medidas y con un lápiz marqué el trozo que quería conservar, y con una caladora (que me dejó mi vecino Antonio), corté por primera vez con la maquinita de las narices, y claro, a la que me torcí y quise rectificar, me cargué la sierra, y no solo una vez, sino dos… ¡XD!. 
Seguidamente cogí mi lijadora eléctrica y la pasé por toda la pieza, eliminando así cualquier astilla que hubiera quedado, luego, con un sobrante de crema de pintura que tenía mi hermana  en color crudo, di una capa a toda la parte “buena” de la pieza, y este fue el resultado.
 
           
Tras dejalo secar unas horas, cogí una hoja de papel especial para  decopatch con un estampado de “pergamino”. La hoja era tipo DINA4, por lo que ni muchísimo menos me daba para cubrir todo el perchero, por lo que lo partí en trozos desiguales y con un pincel y cola rebajada con agua, lo apliqué a la base. 

Dejé que secara un día, y luego con la lijadora en mano le di un toque “viejuno”, o vintage, que está más de moda.
Entre semana fui al Leroy Merlín y compré varios colgadores, todos ellos diferentes, y luego, en una tienda muy chula que hay en “El Encants” de Barcelona, compré un par más que me gustaron.  Junto con mi hija Lucia decidimos cómo distribuirlos.
Aquí tenéis el resultado.  A mi me encanta, estoy entusiasmada con el resultado J.
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 Aquí no acaba todo, porque cambiando solo el perchero no conseguía un cambio radical, por lo que lo siguiente fue comprar una lámpara, y ahí entra en juego la aplicación “Wallapop”, donde tras semanas de buscar y buscar, me enamoré de una preciosísima lámpara de techo.
   









 






¡¡Queda chulísima!!.  Ahora, a por un mueblecito no muy grande ya que en la entradita tengo un macro armario zapatero al que no quiero renunciar por nada del mundo. Las medidas máximas de referencia son de 55 de ancho, otros 50-55 de alto (porque también lo quería utilizar de banquito para calzarnos), y de unos 40 cm de fondo, para que no quede muy aparatoso.

Me he cansado de buscar por wallapop, amazon, tiendas de segunda mano…. Y nada L
pero no desisto y sigo buscando...

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